THE HOUSE OF BLUES & ROCK

CUANDO ELLA ME DEVOLVIÓ EL PODER DE CREER


King Crimson es un creador de ambientes que pertenecen a otro mundo, desde sus primeros discos, nos ha otorgado a la humanidad algo precioso, sonidos complejos llenos de guitarras que gritan y escupen energía, colores que seducen con agresividad al oído y que no te dejan descansar hasta que el disco finaliza.

Los Crimsons son una banda que nació en Londres a finales de los sesentas, ha pasado por muchos cambios en su alineación y llegado a tener pausas en su carrera, pero se llegó a estabilizar a partir de 1981, pero no es la época de la que hablaremos.

Durante el 2001 King Crimson comenzó una gira como teloneros de Tool, una gira muy chingona que si tienen la oportunidad de escuchar alguna grabación sabrán a lo que me refiero. Durante esta gira salió una edición especial numerada llamada “Level  5” con tres temas nuevos (“Dangerous curves”, “Level 5” y “virtuous circle”) y dos en nuevas versiones (“the construkction of light” y  “the deception of the thrush”) éste disco al igual que el EP “happy with what you have to be happy with” son un precedente al disco que sacarían en el 2003 y es del cual hablaremos.

The power to believe es un disco más optimista que su anterior álbum  “The construkction of life”, y en palabras de su vocalista y guitarrista Andrew Belew es un disco que intenta reflejar “un mensaje de esperanza en el futuro”; el título del disco es parte de un poema del propio Belew. La portada es una obra de  P.J. Crook llamada “Fin de siecle”.


“She carries me through days of aphaty; she watches over me.
She saved my life, in a manner of speaking, when she gave me back the power to believe”


Con estas bellas palabras comienza el disco, donde inmediantamente nos cambian el ritmo a “Level 5” un tema fulminante con atmosferas oscuras y de gran tensión, con riffs poderosos y una batería que parace no tiene límites, el mero estilo del señor Fripp, un tema que parece sacado de la saga “Larks’ Tongues In Aspic”.

“Eyes wide open” el tema más “bonito” del disco donde nos remarca las palabras de Belew al principio “Well, here it comes, here comes another day for memories to be made” y después seguimos con una pieza que parece va creando un cuento de terror antiguo “Elektrik” en esta pieza te debes dejar sumergir a ese mundo creado por las guitarras de Belew y Fripp, caos y miedo, un camino oscuro, pero cuándo la oscuridad nos ha decepcionado.

En “Fact of life” hay un cambio de registro en la voz de Belew, que hace un tanto agresivo ese tono bluesero que tiene lo pieza “Nobody knows what happen when you die. Believe what you want, it doesn’t mean you are right”. Seguimos con “The power to believe” que es una pieza separada en 4 partes distribuida en el disco, pero que en esta segunda pieza es donde se desenvuelve su mayor parte. La siguiente es la pieza más progresiva del disco donde la batería de Pat Mastelotto  y la guitarra Warr de Trey Gunn toman las riendas de la canción. El álbum podría decirse que termina con “Happy with what you have to be happy with” ya que las siguientes dos piezas son parte de la canción que lleva el nombre del disco, esta canción con riffs pesados y voz agresiva es la más pegadora del disco que anteriormente había aparecido en el EP que lleva su nombre.

El rey carmesí es una banda que nunca decepciona, su sonido experimental que llevo a lo largo de su carrera es algo que pocos han logrado, si les gusta el progresivo no deben pasar por alto esa trilogía que los hizo famosos en los ochentas “Discipline”, “Beat” y “ThreeOf A Perfect Pair”.

Para Martha (Ella que me hizo volver a creer)
Rozdelena

CUANDO ELLA ME DEVOLVIÓ EL PODER DE CREER



King Crimson es un creador de ambientes que pertenecen a otro mundo, desde sus primeros discos, nos ha otorgado a la humanidad algo precioso, sonidos complejos llenos de guitarras que gritan y escupen energía, colores que seducen con agresividad al oído y que no te dejan descansar hasta que el disco finaliza.


Los Crimsons son una banda que nació en Londres a finales de los sesentas, ha pasado por muchos cambios en su alineación y llegado a tener pausas en su carrera, pero se llegó a estabilizar a partir de 1981, pero no es la época de la que hablaremos.


Durante el 2001 King Crimson comenzó una gira como teloneros de Tool, una gira muy chingona que si tienen la oportunidad de escuchar alguna grabación sabrán a lo que me refiero. Durante esta gira salió una edición especial numerada llamada “Level  5” con tres temas nuevos (“Dangerous curves”, “Level 5” y “virtuous circle”) y dos en nuevas versiones (“the construkction of light” y  “the deception of the thrush”) éste disco al igual que el EP “happy with what you have to be happy with” son un precedente al disco que sacarían en el 2003 y es del cual hablaremos.


The power to believe es un disco más optimista que su anterior álbum  “The construkction of life”, y en palabras de su vocalista y guitarrista Andrew Belew es un disco que intenta reflejar “un mensaje de esperanza en el futuro”; el título del disco es parte de un poema del propio Belew. La portada es una obra de  P.J. Crook llamada “Fin de siecle”.



“She carries me through days of aphaty; she watches over me.

She saved my life, in a manner of speaking, when she gave me back the power to believe”



Con estas bellas palabras comienza el disco, donde inmediantamente nos cambian el ritmo a “Level 5” un tema fulminante con atmosferas oscuras y de gran tensión, con riffs poderosos y una batería que parace no tiene límites, el mero estilo del señor Fripp, un tema que parece sacado de la saga “Larks’ Tongues In Aspic”.


“Eyes wide open” el tema más “bonito” del disco donde nos remarca las palabras de Belew al principio “Well, here it comes, here comes another day for memories to be made” y después seguimos con una pieza que parece va creando un cuento de terror antiguo “Elektrik” en esta pieza te debes dejar sumergir a ese mundo creado por las guitarras de Belew y Fripp, caos y miedo, un camino oscuro, pero cuándo la oscuridad nos ha decepcionado.


En “Fact of life” hay un cambio de registro en la voz de Belew, que hace un tanto agresivo ese tono bluesero que tiene lo pieza “Nobody knows what happen when you die. Believe what you want, it doesn’t mean you are right”. Seguimos con “The power to believe” que es una pieza separada en 4 partes distribuida en el disco, pero que en esta segunda pieza es donde se desenvuelve su mayor parte. La siguiente es la pieza más progresiva del disco donde la batería de Pat Mastelotto  y la guitarra Warr de Trey Gunn toman las riendas de la canción. El álbum podría decirse que termina con “Happy with what you have to be happy with” ya que las siguientes dos piezas son parte de la canción que lleva el nombre del disco, esta canción con riffs pesados y voz agresiva es la más pegadora del disco que anteriormente había aparecido en el EP que lleva su nombre.


El rey carmesí es una banda que nunca decepciona, su sonido experimental que llevo a lo largo de su carrera es algo que pocos han logrado, si les gusta el progresivo no deben pasar por alto esa trilogía que los hizo famosos en los ochentas “Discipline”, “Beat” y “ThreeOf A Perfect Pair”.


Para Martha (Ella que me hizo volver a creer)

Rozdelena

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